Francisco de Enzinas dedicó su Nuevo Testamento al Emperador Carlos V con las siguientes palabras:
“Estas causas Su Majestad, me han movido a querer tomar este trabajo, de cual he querido dar a Vuestra Majestad cuenta larga.., sin ninguna duda muy digna del Trono Real de Vuestra Majestad, digna de su conocimiento, digna de su juicio, digna de su aprobación y digna de su defensión. Y pues sé que los corazones de los buenos príncipes son regidos por Dios, que Vuestra Majestad tendrá por bueno éste mi trabajo, y que con su autoridad le defenderá y amparará...”

Primer página del Nuevo Testamento de Enzinas